
Cristales para puertas de cocina y salón
¿La puerta del salón lleva un impreso de los de toda la vida? Buscamos uno parecido para que case con las demás de la casa.
Puertas de cristal
En Esquíroz, a unos seis kilómetros de Pamplona, abundan las casas unifamiliares que se abren al jardín por huecos de vidrio grandes. Medimos esas salidas, te proponemos puertas de cristal a medida y te ayudamos a escoger el vidrio adecuado para el sol fuerte de la tarde.
Casas unifamiliares con salida al jardín y ventanales al oeste que se calientan con el sol de la tarde.

¿La puerta del salón lleva un impreso de los de toda la vida? Buscamos uno parecido para que case con las demás de la casa.
Puertas de cristal
¿Se ha roto el cristal de una ventana? Medimos el hueco, encargamos la pieza y la colocamos con su junquillo y silicona nueva.
Cristales para ventanas
Las hojas de una cortina de cristal giran y se apilan a un lado, de modo que el hueco queda casi libre cuando hace bueno.
Cerramientos de cristal
En escaleras interiores medimos cada tramo y cada giro, porque las piezas de los tramos inclinados llevan su propio corte.
Barandillas de cristal
¿Quieres esquinas redondeadas en el espejo del lavabo? Se hacen al cortar la pieza, igual que el pulido de todo el canto.
Espejos a medida
En pisos con la cocina abierta, una cristalera fija junto a la encimera evita que los humos lleguen hasta el sofá.
Separaciones de vidrio
Corredera, abatible o fija: depende del ancho del plato y de hacia dónde abre la puerta del baño. Lo vemos contigo al medir.
Mamparas de ducha
¿Un escritorio de madera que se raya con el ratón y los papeles? Un cristal encima lo deja protegido y fácil de limpiar.
Cristales para mesas
Una balda de cristal rota en la vitrina se repone midiendo los apoyos, no solo el hueco, para que asiente bien en su sitio.
Cristales para mueblesLa salida al jardín es el hueco que más se piensa en una casa de Esquíroz: se quiere amplio, luminoso y fácil de abrir. Entre el salón y un porche cubierto encaja muy bien una puerta corredera de vidrio templado de 8 o 10 mm, colgada de una guía superior con rodamientos, sin marco alrededor de la hoja y con un uñero o un tirador. Si el hueco es ancho, combinamos una hoja corredera con un fijo al lado. El templado se fabrica ya a la medida, porque después no admite ni un corte, así que tomamos medidas en varios puntos del hueco, comprobamos si el suelo y el dintel están nivelados y solo entonces lo encargamos.
Muchas de estas casas tienen el salón orientado al oeste, y en verano el sol de la tarde entra de lleno por el ventanal y calienta la estancia hasta hacerla incómoda. Ahí sirve un vidrio de control solar montado en doble acristalamiento: deja pasar casi toda la luz, pero frena buena parte del calor antes de que llegue al sofá. En invierno, la otra cara del problema es el frío, y por eso lo combinamos con un vidrio bajo emisivo. Te enseñamos muestras para que veas cómo cambia el tono, porque algunos control solar se ven ligeramente azulados o grises desde la calle y conviene saberlo antes de decidir.
Población: ~1.300 hab.
Desde Pamplona: A unos 6 km de Pamplona
Dinos hacia dónde mira el ventanal o la salida al jardín y a qué hora le da el sol, y mándanos una foto del hueco con su medida aproximada. Con eso te decimos qué vidrio encaja y si compensa uno de control solar.
No es lo que recomendamos. Una hoja de templado colgada de una guía deja pequeñas holguras y no aísla como una ventana. Funciona muy bien entre el salón y un porche cubierto, o dentro de casa. Si el hueco da directamente al exterior, lo adecuado es una carpintería con perfiles y vidrio de cámara, y así te lo planteamos.
Menos de lo que se piensa. Los actuales dejan pasar la mayor parte de la luz y lo que frenan es sobre todo el calor. Hay más claros y más reflectantes, y la diferencia se nota más desde fuera que desde dentro. Por eso traemos muestras y las pones contra tu propia ventana antes de elegir.
Con una banda mateada o serigrafiada a la altura de los ojos, discreta pero suficiente para que el vidrio se vea. Es muy útil en casas con niños o con visitas que no conocen la puerta. Se puede pedir integrada en el propio vidrio desde fábrica, de modo que no se despega ni se raya al limpiar.
Para una hoja de tamaño normal lo habitual es un templado de 8 mm, y en hojas más altas o más anchas subimos a 10 mm para que pese de forma equilibrada y no vibre al cerrarla. El grosor también depende de los herrajes y de la guía que se monten, así que lo concretamos con las medidas del hueco tomadas.
Pasa más de lo que parece, incluso en casas nuevas. Por eso medimos el ancho arriba, en medio y abajo, y el alto en los dos lados. Con esos datos decidimos si la diferencia se absorbe con la guía y los herrajes o si hay que ajustar la medida del vidrio. Lo que no hacemos es encargar un templado con una sola medida tomada a ojo.
Dinos la orientación del hueco y su medida aproximada, y te proponemos puerta, vidrio y herrajes.